El presidente de la República de Panamá, José Raúl Mulino, y su homólogo de la República Oriental del Uruguay, Yamandú Orsi, coincidieron este lunes en que el retorno a la estabilidad democrática de Venezuela debe tener como punto de partida respetar el resultado de las elecciones del 28 de julio de 2024, que dieron como ganador indiscutible a Edmundo González Urrutia.
Ambos mandatarios sostuvieron una conversación telefónica, en la que compartieron sus deseos de una Venezuela libre, democrática e integrada con el resto de los países latinoamericanos, bajo la presidencia de González Urrutia, y apoyado por la líder opositora María Corina Machado.
El intercambio entre Mulino y Orsi surge en la coyuntura de la reciente captura del gobernante ilegítimo de Venezuela, Nicolás Maduro, actualmente procesado ante la justicia de Estados Unidos.
Los dos presidentes manifestaron que este cambio no puede quedar en nada con la continuidad de quienes han sido parte de lo vivido en Venezuela durante años, donde no existió una democracia ni garantías para la libertad.
Tanto Mulino como Orzi remarcaron que la Organización de Estados Americanos (OEA) puede jugar un papel importante en la transición, marcando así una diferencia con lo ocurrido en Panamá hace 36 años en el caso de la dictadura de Manuel Antonio Noriega, cuando el organismo falló en cumplir con su misión.
El presidente panameño sostuvo otra conversación telefónica con su homólogo paraguayo, Santiago Peña, socio del Mercado Común del Sur (Mercosur), igualmente para conversar sobre la situación venezolana.
Peña ha definido la coyuntura actual en Venezuela como una oportunidad crucial para la restauración democrática en la región, postura que encaja con la expresada por el presidente Mulino.